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domingo, 5 de enero de 2014

Argentina:El jefe de Gabinete de Ministros apunta a rebajar el paro y el trabajo informal; no menciona la inflación pero comienza el año con un acuerdo de precios

El jefe de Gabinete de Ministros de Argentina, Jorge Capitanich, lleve poco más de un mes en el cargo y quiere imprimirle un nuevo estilo al Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Para empezar, habla con la prensa todos los días. Y este jueves ha lanzado una serie de 204 objetivos y 272 metas para alcanzar en 2014. En diez años de gobiernos kirchneristas, ni el expresidente Néstor Kirchner (2003-2007) ni Fernández se habían fijado varas por superar en un periodo tan corto. La jefa de Estado había presentado planes para el fomento de la industria, la agricultura y la innovación pero con la mirilla en 2020, y sin crear demasiadas expectativas.
Capitanich, en cambio, con una impronta más de tipo empresarial, se ha trazado casi 500 metas para un solo año. Después de dos semanas y media de cortes de luz, uno de los objetivos fijados por el exgobernador de la provincia norteña de Chaco consiste en elevar la potencia de la generación eléctrica en 1.625 megavatios. Se espera que, después de años de retraso, se ponga en funcionamiento una nueva central atómica.
El jefe de Gabinete también se ha propuesto bajar el paro del actual 6,8% al 6,3% y el trabajo informal, es decir, sin cobertura sanitaria, derechos laborales ni contribuciones para la futura pensión, del 34% al 30%. A finales de 2012, el también nuevo ministro de Economía, Axel Kicillof, anunció subvenciones a las contribuciones patronales de las pymes, de modo de alentar el empleo registrado.
A lo que no se ha referido Capitanich en sus metas es a la inflación, que se ha acelerado en los últimos meses del año pasado hasta alcanzar el 26,8% anual en noviembre. No obstante, Capitanich encabezó este viernes un acto en el que se presentó un nuevo acuerdo de precios del kirchnerismo, esta vez por tres meses y para solo 100 productos básicos en Buenos Aires. Se aguardan otras medidas que complementen este pacto si se presente rebajar la inflación, que en mayo pasado estaba en el 20,8%. El Gobierno de Fernández ha aclarado que esta vez el convenio no implica congelación de precios, como en los tiempos en los que el polémico Guillermo Moreno dirigía la economía kirchnerista desde la Secretaría de Comercio Interior, sino que habrá incrementos acordados con los fabricantes y los supermercados en caso de subida de costes.
Entre las metas que se propuesto Capitanich figura la construcción de 100.000 viviendas sociales, la reducción de la mortalidad infantil de 11,7 niños por cada mil nacidos vivos a 9,8, el aumento de las exportaciones de 84.000 millones de dólares a 94.000 millones, el incremento en un 3% de la cantidad de niños que reciben una asignación porque sus padres están en el paro o con trabajo informal, hasta alcanzar los 3,5 millones de beneficiarios, el reparto de un millón de ordenadores portátiles a alumnos de escuelas públicas, con lo que también se llegaría a 3,5 millones, el alza del gasto en educación del 6% del PIB al 6,4%, incluida la construcción de escuelas, y la subida de la inversión en ciencia del 0,6% al 0,64% del PIB. En referencia a otro asunto de preocupación ciudadana, la seguridad, Capitanich prometió la compra de patrullas, chalecos antibalas para los policías e instalación de cámaras de vídeo en las calles. El jefe de Gabinete agradeció a “periodistas y medios de comunicación” porque “ayudarán a ejecutar el control de las metas”.
De 49 años, Capitanich asumió el cargo sin reconocer sus ambiciones presidenciales para las elecciones de 2015, pero con la certeza de que si lo hace bien, podrá aspirar a ello. No le será tan fácil. Se espera que este año la economía crezca menos que el 3,1% de 2013 y que la inflación se eleve. Fernández, de vacaciones de verano austral en su provincia, la sureña Santa Cruz, ha cambiado su estilo de gobierno desde que en octubre debió operarse de un coágulo en la cabeza, busca alejarse del estrés y ha cedido todo el protagonismo a Capitanich, uno de sus eventuales delfines para 2015. Claro que el que era gobernador de Chaco y había sido ya jefe de Gabinete de otro gobierno peronista, el de Eduardo Duhalde (2002-2003), en poco tiempo ha debido dar la cara primero ante las huelgas de las policías provinciales seguidas por saqueos y muertes y después frente a los cortes de luz que ya se disipan después de casi tres semanas de interrupciones aisladas pero recurrentes.

martes, 8 de mayo de 2012

Apuesta a la generación de empleo y producción


Dos programas de la Gerencia de Empleo y Capacitación Laboral de Jujuy, fueron relanzados ayer en un acto encabezado por el gobernador Fellner, el secretario de Empleo de la Nación, Enrique Deibe, tendiente a impulsar el empleo informal e independiente, y entramados productivo locales. También se firmó un convenio entre el Ministerio de Desarrollo Social y la fundación Gestar.
El acto se desarrolló en un hotel céntrico donde también participaron los legisladores provinciales Vilma Rivarola, Luís de la Zerda, María Elina Domínguez, la senadora Liliana Fellner, los ministros de Producción, Gabriel Romarovsky, de Educación, Rodolfo Techhi, de Desarrollo Social, Facundo Figueroa Caballero.
Para el secretario de Empleo de la Nación, Enrique Deibe, este relanzamiento forma parte del anunciado avance en la "sintonía fina" que expresara la presidenta Cristina Fernández, junto con el gobierno provincial al recordar que fue planteado por Fellner al iniciar su gestión, centrada en la generación de empleo genuinos, posibilidades productivas ara las distintas zonas de Jujuy, y profundizar las economías locales, generar valor agregado y con ello más empleo.
Recordó que en ello, desde el Ministerio de Trabajo vienen apoyando con capacitación, formación, generación de empleo, impulsando las oficinas de empleo municipal, poniendo en marcha la política hacia los jóvenes, en el marco del cual se relanzaron los programas.
"Queremos profundizar el trabajo que tenemos que hacer con la provincia de Jujuy, con los productores, con los intendentes de toda la provincia", afirmó Deibe.
De hecho anunció que se han mejorado los subsidios para la conformación del Capital de trabajo, equipamiento y maquinarias, lo que estiman que permitiría que de manera individual o asociada los trabajadores desocupados puedan tener un emprendimiento vinculado a los desarrollos productivos locales.
Aseguró por ello que buscan que los proyectos tengan que ver con la producción y la regulación de una producción cada vez con mayor valor agregado y posibilidad de generación de empleo. 
Reflexionó al respecto asegurando que a través de este nuevo "paradigma productivo" que pusiera en marcha Néstor Kirchner y que fuera profundizado por la presidente actual, es que estimó se debe impulsar el desarrollo local, las posibilidades en cada una de las regiones, sobre todo en el norte jujeño de modo de dejar atrás la pobreza. Por ello entendió que se debe "redoblar el esfuerzo nación -provincia y municipios, para que podamos pensar en un Jujuy productivo e integrada al proyecto nacional y popular que encabeza la presidenta", expresó el funcionario nacional.
Al respecto el gobernador Eduardo Fellner recordó que el acompañamiento de la secretaría de Empleo de la nación fue siempre importante, y destacó que a diferencia de la contención social que ese organismo hacía en 2003 actualmente se habla de generación de puestos de trabajos genuinos, que supone un desafío. "El eje de esta gestión de gobierno debe ser la generación de riqueza y la creación de empleo genuino como única forma de reconstruir todo lo que debemos reconstruir en Argentina", dijo.
Se refirió a los planes asumiendo que se complementan con los planes de desarrollo social, del ministerio de industrias, planes y programas del Ministerio de Producción. "La responsabilidad está en nuestras manos, las herramientas las tenemos y la calidad de nuestra gente está, o sea que quienes estamos gestionando tenemos la responsabilidad de generar un aspecto positivo de Jujuy en todo", dijo.
Al finalizar, se firmó un convenio entre el Ministro de Desarrollo Social, Facundo Figueroa Caballero y el titular de Gestar en Jujuy, Germán Fellner, tendiente a la capacitación a operadores comunitarios. El ministro Figuero expresó al respecto que se trata de un convenio de colaboración que surgió por necesidad de la Secretaría de la NIñez, donde Gestar aportará la mayor colaboración, involucrandose en capacitacion de las problemáticas que aquejan a distintos sectores, con la idea de formar y tomar conciencia “que los problemas de género, violencia familiar, alcoholismo o drogadicción son de todos”. Dijo que formarán grupos de conciencia colectiva para prevenir y bajar los índice de detención en torno a esos temas.
 

La mitad de las madres, con un empleo de baja calidad


Mariana Otero
En la Argentina, más de la mitad de las madres tiene un trabajo de baja calidad, con lo cual no cuenta con los beneficios de la seguridad social. Tres de cada diez viven en situación de pobreza, y cuatro de cada diez madres tienen bajo nivel educativo (no han completado sus estudios secundarios), y no cuentan con una cobertura médica de obra social o prepaga, con lo cual dependen exclusivamente de la red pública de servicios. Los datos corresponden a una investigación de Gisell Cogliandro, del Observatorio de la Maternidad, sobre el gasto social destinado a madres en situación de vulnerabilidad social donde se analizan los principales programas sociales del Presupuesto nacional 2012.
El 47,3 por ciento de las madres de la región pampeana (incluye a Córdoba, Río Cuarto, Rosario y Santa Fe, entre otras ciudades, de acuerdo a la Encuesta Permanente de Hogares) tiene un empleo de baja calidad. El 30,2 por ciento tiene un trabajo informal y el 17,1 por ciento trabaja en el servicio doméstico. Las cifras son apenas superiores al promedio nacional (el 34,1 por ciento trabaja “en negro” y el 18,1 es empleada doméstica).
A la vez, estas madres reciben menos ingresos que las madres que cuentan con un trabajo formal, quienes aportan el 54,5 por ciento del ingreso total del hogar (el 55,9 por ciento en la región pampeana). En términos monetarios, el promedio es de 2.092 pesos en el área geográfica que incluye a la ciudad de Córdoba. Las madres con trabajos informales aportan el 42,7 por ciento del ingreso total del hogar (44,3 por ciento en la región pampeana: 1.329,1 pesos).
Las madres que se encuentran en mayor situación de vulnerabilidad social (es decir que viven en situación de pobreza, con bajo nivel educativo e informalidad laboral) son las que tienen mayor probabilidad de tener más hijos. Las madres en situación de indigencia tienen en promedio dos hijos más que las madres no pobres: 3,7 hijos versus 1,9 hijo, respectivamente. Son las madres con mayor cantidad de hijos las que tienen más probabilidad de estar insertas en un trabajo informal.
Programas sociales. Según el informe, el Gasto Público Social (GPS) directo destinado a madres en situación social desfavorable asciende a 21.847 millones de pesos, representa el 7,2 por ciento del GPS total del Presupuesto nacional 2012 y el 4,3 por ciento del Presupuesto nacional de este año.
El 85,1 por ciento de ese gasto está destinado a la seguridad social no contributiva, a través de la transferencia de ingresos. La cifra se explica, en gran parte, por la Asignación Universal por Hijo, al que se destina 11.691,6 millones de pesos. La provincia de Córdoba recibe 941,3 millones de pesos y Santa Fe, 872,3 millones.
En segundo lugar, el Gasto Social Público a las madres se destina a salud. Representa el 8,2 por ciento del GPS. Se destina a programas que permitan reducir la mortalidad materno infantil. Cuatro de cada 10 madres no cuenta con cobertura de una prepaga u obra social, y dependen de la salud pública.
Por último, el 6,8 por ciento del GPS directo a madres es para Seguridad Alimentaria.
Programas sociales, en cifras
Asignación Universal por Hijo. Según la Ley de Presupuesto Nacional 2012, el programa cuenta con 11.691,6 millones de pesos para atender a 3.667.959 niños menores de 18 años. Se prevé un incremento de cien mil beneficiarios respecto de los 3,5 millones del año pasado. Para 2012, la meta es atender a 95.637 embarazadas.
Siete o más hijos. Las pensiones no contributivas están destinadas a madres de siete o más hijos sin bienes, recursos ni ingresos que permitan su subsistencia. La ley establece un monto equivalente a la jubilación mínima. Actualmente el beneficio es de 1.687 pesos mensuales. El presupuesto estimado es de 6.899 millones de pesos para atender a 340.811 madres.
Atención a la madre y el niño. El presupuesto previsto en el Presupuesto 2012 es de 1.184 millones de pesos. Las acciones se distribuyen en dos subprogramas: el Plan Nacional en Favor de la Madre y el Niño (medicamentos, leche fortificada, asistencia para detectar enfermedades) y Desarrollo de Seguros Públicos de Salud: Plan Nacer.
La mitad de las madres, con un empleo de baja calidad

Trabajo informal en una economía formal


Julio Moreno.

Es más que significativo el porcentaje de trabajadores que no pagan impuestos ni hacen aportes a una obra social ni al pago de jubilaciones, es decir, son trabajadores informales o en “negro”. Según los datos del Indec para el tercer trimestre del año pasado, el 34,6% de los trabajadores activos estaban en esas condiciones y actualmente estos porcentajes van en aumento.

Este fenómeno es relativamente reciente. Se inició a fines del siglo pasado con consecuencias directas en la economía, especialmente de los países subdesarrollados. Entre las causas de este gran crecimiento podemos citar: 
a) El intenso proceso de migración rural-urbano que dio origen a la creación de grandes centros urbanos sin infraestructura, generando problemas de hacinamiento y marginación; 
b) El modelo industrializador y de sustitución de mano de obra, que junto a las políticas públicas han generado gran cantidad de desocupados;
c) El cada vez mayor número de pequeños productores o microemprendedores que no aportan a ningún sistema de seguridad social, previsional y no pagan impuestos.
El trabajo informal está relacionado con el aumento de la demanda de trabajo y empleo, que no pudo compensar la mayor oferta de trabajo generada por el crecimiento poblacional y por la migración.
Entre las características de los sectores informales podemos citar el difícil acceso al crédito, la no propiedad de los medios de producción y los escasos niveles de formación educativa, entre otros. Recordemos, además, que este sector aporta trabajadores al sector formal cuando este lo necesita y los recibe cuando son expulsados. También, en algunos casos, no contribuye con el medio ambiente por los métodos de producción utilizados. En definitiva, se debe tratar de disminuir este segmento a través de políticas públicas, de capacitación, planes de fomento, etcétera.
Debemos ser conscientes de que los sectores informales se dan por factores económicos, culturales, sociales y políticos.
Fuerza activa total: 19 millones de trabajadores (estimada).
Desocupados: 1.273.000 trabajadores.
Trabajadores formales: 11.069.600 trabajadores.
Trabajadores informales: 6.657.400 trabajadores.
Es muy significativa la cantidad de trabajadores informales que existen en nuestro país y, al no pagar impuestos ni contribuir con la seguridad social, es la economía formal la que soporta el gasto en Educación, Salud, Justicia y otros servicios para todos los habitantes.
Los trabajadores informales no solo son los que no poseen un trabajo digno en relación de dependencia, sino, además, son los que realizan algún tipo de actividades individuales o en grupo, como artesanos o pequeños productores agropecuarios.
La economía informal, también llamada “en negro”, “subterránea” o en ”B”, es donde se refugia la producción de bienes y servicios a pequeña escala.
 
 
Durante el segundo trimestre del 2011, para una remuneración bruta promedio del sector privado de algo más de 5.500 pesos, el costo no salarial (incluye aportes patronales) fue de 2.000 pesos. Estos datos fueron aportados en un reciente informe de SEL Consultores.
Después de analizar los costos de los trabajadores formales, podemos explicar y también llegar a justificar la alta incidencia de trabajadores informales en la economía.
Una de las mejores formas de disminuir el trabajo informal es reduciendo el costo del trabajo formal, es decir bajar lo máximo posible el monto de los aportes patronales y a la seguridad social. Se trata, en definitiva, de crear las condiciones para que a los empleadores les convenga económicamente mantener a los trabajadores en el sistema formal. Esto se logra con convicción y decisiones políticas.
En Argentina necesitamos que se generen muchas más fuentes de trabajo genuino en una economía formal, y para lograr este objetivo se deben disminuir los aportes patronales, como así también los aportes a la seguridad social y algunos tramos del impuesto a las ganancias. Solo implementando estas medidas se logrará en el mediano plazo que la economía informal vaya perdiendo importancia relativa respecto de la formal.
Por un lado, el trabajador informal o el empleador que contrate trabajadores informales ingresarán en la economía formal y no correrán el riesgo de perder un juicio o pagar indemnizaciones o multas que puedan llevarlo a perder todo su capital, especialmente las micro, pequeñas y medianas empresas (pymes)
Desde el Gobierno se tiene que hacer el siguiente análisis: lo que deja de percibir por la disminución de aportes al trabajo lo recuperará con otros impuestos como el impuesto al valor agregado (IVA), a las ganancias, bienes personales, etcétera, porque se blanqueará un porcentaje importante de la economía como consecuencia de haber ingresado al circuito formal buena parte del sector informal que desarrolla sus actividades en la economía informal o subterránea. 


Algunos números
Si estimamos en nuestro país la fuerza activa en 19 millones de trabajadores y, según los datos del Indec para el tercer trimestre del 2011, la tasa de desocupación fue del 6,7% y el porcentaje de trabajadores informales alcanzan al 34,6% de esa fuerza activa, tenemos los siguientes números:
El costo salarial
El costo de los aportes patronales y los aportes personales de un trabajador en blanco representa el 40% de lo que percibe el asalariado (su salario de bolsillo) y representa casi un 30% del costo salarial total para el empleador.

Disminuir el trabajo informal
Una de las mejores formas de disminuir el trabajo informal es reduciendo el costo del trabajo formal, es decir bajar lo máximo posible el monto de los aportes patronales y a la seguridad social. Se trata, en definitiva, de crear las condiciones para que a los empleadores les convenga económicamente mantener a los trabajadores en el sistema formal. Esto se logra con convicción y decisiones políticas.
En Argentina necesitamos que se generen muchas más fuentes de trabajo genuino en una economía formal, y para lograr este objetivo se deben disminuir los aportes patronales, como así también los aportes a la seguridad social y algunos tramos del impuesto a las ganancias. Solo implementando estas medidas se logrará en el mediano plazo que la economía informal vaya perdiendo importancia relativa respecto de la formal.
Por un lado, el trabajador informal o el empleador que contrate trabajadores informales ingresarán en la economía formal y no correrán el riesgo de perder un juicio o pagar indemnizaciones o multas que puedan llevarlo a perder todo su capital, especialmente las micro, pequeñas y medianas empresas (pymes)
Desde el Gobierno se tiene que hacer el siguiente análisis: lo que deja de percibir por la disminución de aportes al trabajo lo recuperará con otros impuestos como el impuesto al valor agregado (IVA), a las ganancias, bienes personales, etcétera, porque se blanqueará un porcentaje importante de la economía como consecuencia de haber ingresado al circuito formal buena parte del sector informal que desarrolla sus actividades en la economía informal o subterránea. 
 


jueves, 1 de marzo de 2012

Trabajo Decente y educación: Una combinación en la que todos ganan


En 2003, Argentina se convirtió en uno de los primeros países e incorporar el concepto de Trabajo Decente en su agenda de desarrollo nacional. A partir de entonces, varios programas gubernamentales han puesto en práctica diferentes aspectos relacionados con este concepto. En 2004, con apoyo de la OIT, el gobierno argentino lanzó el proyecto Construir Futuro con Trabajo, cuyo objetivo es promover y desarrollar en cada persona el valor de la dignidad del trabajo. Como explica OIT en Línea, este es un camino que empieza a recorrerse en la escuela primaria.

Artículo | 1 de marzo de 2012
BUENOS AIRES (OIT Noticias) – Matías levanta la vista desde el escenario y sonríe nervioso. Frente a él no sólo están sus compañeros de clase y otros alumnos; también hay docentes, directores de escuelas y técnicos gubernamentales. Además, como si eso no fuera suficiente para intimidar a un niño de 13 años, acaban de ingresar al auditorio los ministros de Trabajo y de Educación de Argentina.
Pero Matías no se amedrenta y, papel en mano, se echa a hablar con entusiasmo y soltura. “Queremos igualdad de oportunidades, y no que, mientras algunos chicos pueden ir a la escuela, otros no tengan la misma posibilidad”, dice.
A su lado Maira, de 15 años, espera ansiosa. Cuando llega su turno, agrega: “Que nuestros padres puedan tener un trabajo digno y decente, para que los chicos no tengamos que salir a trabajar”.
Luego le toca a un joven de 20 años, también de nombre Matías, quien dice: “Que la escuela conozca la situación de los chicos que trabajan. Y para eso proponemos que haya tutores que los apoyen. La escuela no puede ser ‘talle único’. Necesitamos una escuela que nos incluya a todos”.
Sus propuestas son parte de las conclusiones de una jornada sobre “Pensar el Trabajo Decente en las Escuelas”, organizada por los ministerios de Trabajo y de Educación de Argentina. De la jornada participaron más 600 estudiantes de 15 escuelas secundarias del conurbano bonaerense, así como docentes, directores de escuelas y equipos de ambos ministerios.
La consigna era sencilla: reflexionar sobre la relación entre escuela y trabajo y, más precisamente, sobre la escuela y el trabajo que los y las estudiantes quieren tener. Escuchando sus ideas estaban las dos máximas autoridades del país en materia de educación y empleo.
“A diferencia de los que piensan que la escuela ‘se distrae’ cuando habla de temas como educación sexual, donación de órganos, o Trabajo Decente, nosotros creemos lo contrario: que cuando la escuela enseña educación sexual o Trabajo Decente, está haciendo exactamente lo que tiene que hacer”, señaló el ministro de Educación, Alberto Sileoni.
Por su parte, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, se refirió a la demanda de los estudiantes en lo que se refiere a igualad de oportunidades. “La construcción de esa igualdad es un camino que empezó a recorrerse en 2003. Junto a los 5 millones de puestos de trabajo generados desde entonces, el proyecto Construir Futuro con Trabajo Decente es una apuesta fundamental, dado que no sólo tenemos que recuperar puestos de trabajo, sino que tenemos que recuperar, también, la cultura y el valor del trabajo digno en las nuevas generaciones”.
El proyecto Construir Futuro con Trabajo Decente, al que se refiere el ministro Tomada, nació en 2004 de la mano de los ministerios de Trabajo y de Educación nacionales y la Oficina de País de la OIT para Argentina. La idea era, y sigue siendo, promover y desarrollar en cada persona el valor de la dignidad del trabajo.
“Con bajos recursos, algunos proporcionados por la propia OIT pero la mayoría por el Estado argentino, el proyecto ‘Construir Futuro con Trabajo Decente’ ha tenido un alto impacto social. La razón de su éxito sin duda se debe a la importancia del objetivo y al compromiso de las partes involucradas”, sostiene Marcelo Castro Fox, Director de la Oficina de País de la OIT para Argentina.
Entre los resultados alcanzados por el proyecto pueden destacarse: 1000 docentes capacitados en el curso Explora Trabajo Decente; 21 institutos de formación docente que llevaron adelante proyectos TrabajArte, destinado a todos los docentes de ciencias sociales de escuela media del país; la Resolución del Consejo Federal de Educación que incorpora los Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo y el concepto Trabajo Decente a la currícula de las escuelas medias; el Taller de Intercambio de Experiencias en la Región, donde los impulsores y realizadores del proyecto en distintos países de la región – Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay – reflexionaron sobre los rumbos que el programa ha tomado en cada país.
El impacto de este proyecto también puede verse en la alegría que sintió Matías al escuchar que el ministro de Educación, en su discurso, retomaba sus palabras:
“Los chicos quieren una escuela comprensiva. Y hay un concepto muy potente que dijeron, que yo lo voy a empezar a usar: no puede haber escuelas de talle único”, dijo el ministro. “Tiene que haber escuela para todos, y esto significa, no una escuela en la que entremos todos a como dé lugar, sino la mejor escuela para todos”.
“Para los chicos esto tiene mucho valor, poder venir acá… estar cara a cara con las autoridades”, dijo una de las maestras que los acompañaba. Matías y los demás alumnos terminaron el día sintiendo que habían podido hablar con franqueza y que habían sido escuchados.
Pero la jornada ‘Pensar el Trabajo Decente en las Escuelas’ fue mucho más que un día charlas y reuniones. Fue un ejemplo más de hasta qué punto Argentina ha hecho del Trabajo Decente una parte integral de su desarrollo económico y social.

viernes, 29 de julio de 2011

Un convenio histórico para el trabajo en casas particulares

Por Jorge Argüello


La historia de las conquistas sociales logradas por los trabajadores y las mujeres ha confluido en estos días en el escenario de la ONU: el primer Convenio Internacional sobre las Trabajadoras y Trabajadores Domésticos, un tratado vinculante para los Estados destinado a asegurar los derechos de decenas de millones de empleados que comparten, como pocos, nuestra vida cotidiana.


Al aprobar el Convenio 189, y como guía práctica su Recomendación 201, el 16 de junio pasado en Ginebra, gobiernos, empleadores y trabajadores acordaron en la 100° Conferencia de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) llevar el sistema de normas de la organización a una franja clave de la economía informal.

¿De qué hablamos cuando hablamos de empleo en casas particulares? Primero, de entre 50 y 100 millones de trabajadores, más del 90 por ciento mujeres, según estadísticas relativas, por la propia condición informal del rubro. Personas que se ocupan de familias y hogares enteros, a veces durante toda una vida, pero en muchas partes del mundo sin los derechos básicos de otros trabajadores.

La OIT ha asumido que este tipo de trabajo continúa siendo en todo el mundo "infravalorado e invisible", realizado principalmente por mujeres y hasta niñas, muchas de ellas migrantes y/o parte de comunidades desfavorecidas, particularmente vulnerables a la discriminación con respecto a las condiciones de empleo y de trabajo, pero también a otros abusos de los derechos humanos.

A partir de ahora, la OIT estableció la obligación para los 183 Estados miembros de hacer cumplir horas de trabajo razonables, descanso semanal de al menos un día continuado, limitar los pagos en especie, informarles claramente sobre los términos y condiciones de empleo, asegurarles la libertad sindical y habilitar, finalmente, una negociación colectiva para el sector.

Nuestro país ha acertado doblemente, en este sentido, porque ha tomado nota del problema y le está dando una solución en el mismo sentido indicado por la OIT. Se estima que entre nosotros hay alrededor de un millón de trabajadoras en casas particulares, la gran mayoría en situación de informalidad. Un tercio de ellas son migrantes y más de la mitad sin estudios primarios completos, un colectivo que representa más de una quinta parte de las asalariadas del país, según estadísticas sindicales recientes, con base en la Encuesta Permanente de Hogares.

Como la propia OIT había reconocido, nuestro país había comenzado a tomar medidas que desde 2005 permitieron en el país pasar de unas 70.000 a más de 400.000 trabajadoras en casas particulares registradas en 2008.

Este tipo de empleo Estaba regido por un decreto de 1956. Pero en marzo de 2010, el gobierno envió un proyecto especial al Congreso Nacional para asegurar los derechos de esos trabajadores. Y este mes, al cabo de un año de debate, el Senado sancionó en general el Régimen Especial de Contrato de Trabajo para el Personal de Casas Particulares.



Cuando concluya el trámite parlamentario y se promulgue esta nueva ley, este trabajo tendrá su jornada limitada ocho horas máximo, no más de 48 a la semana y con un descanso, pago de horas extras y de francos trabajados, jornadas limitadas para personas de entre 16 y 18 años y, sobre todo, la prohibición de contratar a menores de 16 años. Además de las licencias por vacaciones y por maternidad e indemnizaciones que correspondieren.

Los derechos de las y los trabajadores de casas particulares ya tienen listo su reaseguro formal. Ahora, tenemos que mantener el mismo espíritu en la realidad cotidiana de nuestros hogares.

Jorge Argüello es embajador de la República Argentina ante las Naciones Unidas

Capitanich instrumenta acciones para reducir el empleo informal

Con la convicción de continuar con la reducción de índices de empleo informal, el gobernador Jorge Capitanich encabezó este jueves una reunión de trabajo con representantes del sector forestal, para delinear instrumentos que permitan regularizar a los empleados de ese sector.




El régimen de corresponsabilidad gremial, así como también varios incentivos, fueron analizados con representantes de distintas organismos estatales, buscando optimizar la seguridad social de los trabajadores.



“Fue una reunión muy importante, profunda y exhaustiva”, señaló Capitanich en conferencia de prensa, acompañado del titular de la jefatura regional de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Rufo Walter Benítez; el encargado de la Administración Tributaria Provincia (ATP), Ricardo Pereyra; y el subsecretario de Empleo, Sebastián Agostini.



“El objetivo es seguir trabajando para mejorar los históricos índices positivos que en materia de trabajo se registraron en el Chaco en los últimos tres años y medio”, dijo el primer mandatario provincial.



Hubo una evolución significativa en materia de empleo privado formal en el periodo 2008-2011, “contabilizando industrias, comercio, servicios y construcción estamos superando los 80.000 empleos, registrados en la AFIP”, apuntó el jefe del Ejecutivo Capitanich y agregó que “si se suman otros registros, como por ejemplo el de efectores social, a través del tema del monotributo social, o el empleo doméstico, se está superando los 100.000 en los próximos meses”.



Del mismo modo, el gobernador recordó que en el último trimestre de 2007 la provincia registraba una tasa de desocupación de 11,1 por ciento pero que en el mismo periodo de 2010, esa cifra descendió al 3,6 por ciento.

Con la convicción de continuar con la reducción de índices de empleo informal, el gobernador Jorge Capitanich encabezó este jueves una reunión de trabajo con representantes del sector forestal, para delinear instrumentos que permitan regularizar a los empleados de ese sector.




El régimen de corresponsabilidad gremial, así como también varios incentivos, fueron analizados con representantes de distintas organismos estatales, buscando optimizar la seguridad social de los trabajadores.



“Fue una reunión muy importante, profunda y exhaustiva”, señaló Capitanich en conferencia de prensa, acompañado del titular de la jefatura regional de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Rufo Walter Benítez; el encargado de la Administración Tributaria Provincia (ATP), Ricardo Pereyra; y el subsecretario de Empleo, Sebastián Agostini.



“El objetivo es seguir trabajando para mejorar los históricos índices positivos que en materia de trabajo se registraron en el Chaco en los últimos tres años y medio”, dijo el primer mandatario provincial.



Hubo una evolución significativa en materia de empleo privado formal en el periodo 2008-2011, “contabilizando industrias, comercio, servicios y construcción estamos superando los 80.000 empleos, registrados en la AFIP”, apuntó el jefe del Ejecutivo Capitanich y agregó que “si se suman otros registros, como por ejemplo el de efectores social, a través del tema del monotributo social, o el empleo doméstico, se está superando los 100.000 en los próximos meses”.



Del mismo modo, el gobernador recordó que en el último trimestre de 2007 la provincia registraba una tasa de desocupación de 11,1 por ciento pero que en el mismo periodo de 2010, esa cifra descendió al 3,6 por ciento.

“Además, según la evolución, se espera una proyección de sólo 2,2 para 2011”, comentó Capitanich.Más allá de quedarse con las cifras positivas, señaló que si bien la disminución del desempleo fue “abrupta”, todavía se debe trabajar en varios puntos como ser la baja tasa de actividad relativa y la alta informalidad laboral”.




PRÓXIMO DESAFÍO: MAYOR REGULARIZACIÓN DE EMPLEOS



Capitanich reiteró que durante su gestión se implementaron varios incentivos para la regularización del empleo informal. “Con la ley 26.476, promovida por el Estado nacional, y junto con el acuerdo que hemos suscripto con la AFIP, logramos 3.336 trabajadores regularizados en este último tiempo, y es porque subsidiamos las contribuciones patronales”, señaló.



El mandatario recordó la puesta en marcha el decreto 1.379 -del 8 de julio de 2011-, que establece la plena vigencia de controladores laborales, con el objeto de establecer mecanismos de fiscalización en distintos comercios y empresas, a través de la participación de las entidades sindicales y representativas de los trabajadores.



“Se da un mecanismo claro, por ejemplo: un obrero de la construcción no registrado, hace pasible al Estado de la suspensión del pago de los certificados de obras, hasta tanto se regularice la situación del trabajador. En otro caso, un proveedor del Estado no puede participar en una licitación ante una detección de informalidad. Es decir, que se promueven y aplican medidas con el objeto de estimular la regularización laboral”, manifestó.



“En estimaciones que hemos realizado, comprobamos que podríamos regularizar unos 30.000 empleos que son informales”, agregó.



LA LEY DE CORRESPONSABILIDAD GREMIAL



Uno de los instrumentos para lograr una mejor regularización de los empleos es la ley 26.331, de corresponsabilidad gremial. “La corresponsabilidad gremial significa la estructuración de un fondo de seguridad social, sobre la base de una parte del producido de la venta del producto. Por ejemplo, cuando se vende tabaco, una cuota parte de esos recursos va al fondo de seguridad social para que el trabajador tenga obra social y jubilación cuando corresponda, así como la cobertura de riesgo de trabajo, más el salario familiar”, graficó.



En el Chaco, justamente el sector tabacalero se sumó a dicho convenio permitiendo que cientos de trabajadores tengan acceso a todas las previsiones de las leyes laborales.



Sin embargo, uno de los problemas que se da con el sector es que muchos trabajadores esgrimen su situación de beneficiarios de distintos programas sociales, ya sea una pensión contributiva o la Asignación Universal por Hijo. “Ellos no pretenden renunciar a ningún tipo de beneficios, aún cuando el Estado nacional ha estipulado mecanismos para sostener los mismos. Es justamente en ese punto donde debemos trabajar para mejorar y lograr que se incorporen al régimen de corresponsabilidad gremial”, comentó.

jueves, 28 de julio de 2011

Trabajo y género/Cada vez más hombres en el servicio doméstico

En los últimos años, hay cada vez “más” hombres en el servicio doméstico, por más que ellos “no se den cuenta que están dentro del sector”, afirmó a AIM la secretaria general del Sindicato Empleadas en Casas de Familias de Entre Ríos, Manuela Muñoz, quien señaló que los trabajadores “deben hacerse cargo” y, “si bien el empleo siempre fue considerado de mujeres, actualmente ya no es así”. La dirigente especificó que la categoría incluye a jardineros y cuidadores de casa.




En diálogo con esta Agencia, la representante del Sindicato señaló que si bien hay “cada vez más hombres en el servicio doméstico”, todavía “hay muchos prejuicios que hacen que la tarea sea encasillada en una cuestión de género”.



Por más que ellos “no crean que están dentro del sector”, los hombres “deben hacerse cargo” y, “si bien el empleo siempre fue considerado de mujeres, actualmente ya no es así”.



Lamentablemente, “contrario a las mujeres, no le ven la importancia a la formalidad del trabajo; ellos también deberían sentir el aporte que el Sindicato podría brindarles”. Por años, este trabajo “fue considerado como un empleo femenino”, pero “las cosas cambiaron”.



Si bien la categoría del servicio doméstico “incluye a jardineros y cuidadores de casa –cuestión que algunos trabajadores niegan-, la labor no se reduce a ello”. Incluso, “ven a la jardinería de una manera tan informal que ellos mismos no buscan formalizar ni tampoco saber si tienen algún otro derecho; quizás esto se deba a que les da vergüenza, porque el sector se caracterizó por ser de chicas”.



Muchas veces, “no se sienten incluidos ni representados”; de todos modos, algunos empleados “vinieron a leer el decreto y se dieron cuenta que están dentro del sector y tienen el mismo derecho de cualquier trabajador, por lo que terminaron afiliándose”.



Por lo tanto, “sería interesante ampliar la información y que los hombres se empiecen a dar cuenta que también forman parte y tienen que participar”, destacó a AIM.



Datos nacionales

En el imaginario colectivo nacional y regional, el servicio doméstico recae en una empleada de mediana edad y generalmente con escasa formación académica. Sin embargo, los sindicatos del sector indican que cada día no sólo son más las jóvenes que buscan este tipo de empleos para financiar sus estudios universitarios, sino que también hay cada vez mayor presencia de hombres que se encargan de los quehaceres.



Así lo advirtió la titular del sindicato rionegrino y ahora referente del gremio neuquino, Sonia Kopprio, quien remarcó que “hace algunos años cuando empezamos con el sindicato nos llamó la atención que una señora nos pidió un hombre para su casa, pero ahora vemos que es cada vez más común”.



Según representantes del sector, “la gente que pide empleados domésticos”, porque “limpian mejor que las mujeres”.

Por Evelyn Sigot Pavón de Redacción AIM.

CONVOCAN A SIMPOSIO SOBRE TRABAJO PRECARIO PARA OCTUBRE PROXIMO

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) aseguró hoy que millones de personas sufren aún condiciones laborales precarias y sostuvo que esos ciudadanos trabajan, aunque carecen de "empleo decente, seguridad, protección y derechos", a la vez que indicó que "la universalidad y dimensión numérica del problema requiere de una regulación mundial".




Entre el 4 y el 7 de octubre próximo se realizará en Ginebra, Suiza, un coloquio organizado por la Oficina de Actividades para los Trabajadores (ACTRAV) para analizar "el empleo precario".



La "Agrupación Global Unions" reiteró a la OIT la necesidad de que esté a "la altura de su responsabilidad en materia de investigación y otras cuestiones para abordar seriamente el desafío de la precariedad generalizada en el mundo laboral".



La resolución que acompañó la adopción de la Recomendación de la OIT sobre la relación del trabajo 198, de 2006, ya había puesto de relieve la importancia de la labor autorizada por el organismo.



El Comité de Expertos del organismo laboral tripartito mundial se refirió al trabajo precario y lo relacionó con una serie de convenios de la OIT, lo que indica que alguna forma de protección contra ese flagelo puede hallarse en los instrumentos existentes.



Sin embargo, el problema persiste, ya que los expertos también identificaron una serie de lagunas en el actual cuerpo de normas mundiales laborales, lo que significa que ellas no pueden abordar de manera eficaz las formas de precariedad y la informalidad.



La evaluación puede ser útil para orientar debates sobre la promoción de la ratificación y aplicación de convenios de la OIT, realizando un mejor uso de los mecanismos de control y asumiendo posibles futuras herramientas para enfrentar esas lagunas.



La precariedad de los acuerdos de trabajo es heterogénea y multifacética y depende del país, la región y la estructura económico-social de los sistemas políticos y mercados laborales.



El ámbito de aplicación y las diferentes formas son cada vez más amplios, ya que algunos empleadores procuran siempre eludir las regulaciones o hallar lagunas en la normativa a fin de aumentar la rentabilidad de sus negocios a costa de sus trabajadores.



Las características comunes de la precariedad son la ausencia o el nivel insuficiente de derechos y protección en los ámbitos laborales y, aunque el empleo informal es precario, ello también es cierto para otras tareas formales, incluida la subcontratación.



En muchos países las leyes prohíben a los trabajadores tercerizados afiliarse a sindicatos de empleados permanentes, por lo que mientras la "empresa usuaria" determina la remuneración y condiciones en las que cumplen las tareas (y no la agencia o contratista), a menudo no pueden afiliarse al mismo gremio.



Además, aunque los trabajadores pueden, en principio, afiliarse al sindicato de trabajadores permanentes, son excluidos de la unidad de negociación y, por lo tanto, se les niega el derecho a negociar de manera colectiva con el real empleador, indicó la OIT.



Los sistemas de empleo "temporal" y/o indirecto han sido deliberadamente construidos para negarles el acceso efectivo de su derecho a negociar con el verdadero empleador, que organiza el sistema de producción/servicios y, en la práctica, si no de jure, decide sus términos y condiciones de trabajo.



La afiliación a un sindicato de trabajadores permanentes o directamente contratados no puede ser negada a aquellos que trabajan bajo la autoridad de gestión de la empresa usuaria, cuya relación laboral se disfraza de indirecta.



La precariedad produce como consecuencia el crecimiento de la incertidumbre, la inseguridad y la vulnerabilidad de los trabajadores individuales y priva a las personas de la estabilidad necesaria para adoptar decisiones a largo plazo, planificar sus vidas y participar en acciones colectivas como sindicalistas y ciudadanos en una sociedad democrática.



Por lo tanto, tiene un gran impacto en el carácter de las sociedades y la calidad de vida de las comunidades en general.



Resulta fundamental para luchar contra esos hechos garantizar que los trabajadores precarios tengan la capacidad para acceder plenamente a los derechos laborales y de seguridad social disponibles para los empleados típicos, en particular, su derecho a afiliarse a los sindicatos y negociar colectivamente, de conformidad con los Convenios 87 y 98 de la OIT.



Los trabajadores, sin importar si el contrato laboral es "típico" o "atípico", deben mantener el control sobre el proceso de empleo.



El simposio a realizarse en octubre en Ginebra analizará los temas "Los factores económicos del crecimiento del empleo precario"; "La escala del empleo precario"; "Su impacto en las personas, el desarrollo económico y las comunidades"; "El actual trabajo sindical para combatir el empleo precario" y "El rol y el potencial de las normas internacionales del trabajo para abordar los problemas del empleo precario".



También debatirá alrededor de "Medidas políticas innovadoras para garantizar que los trabajadores puedan acceder a sus derechos laborales, en particular, a la negociación colectiva" y "Nuevas iniciativas de regulación para reducir el empleo precario y proporcionar a los trabajadores la necesaria protección jurídica y los derechos en el ámbito del trabajo".

El gobierno impulsa acciones contra el empleo informal

El gobernador Capitanich encabezó una reunión con representantes de distintos organismos estatales. Hizo hincapié en la regularización dentro del sector forestal.




Con la convicción de continuar con la reducción de índices de empleo informal, el gobernador Jorge Capitanich encabezó este jueves una reunión de trabajo con representantes del sector forestal, para delinear instrumentos que permitan regularizar a los empleados de ese sector



El régimen de corresponsabilidad gremial, así como también varios incentivos, fueron analizados junto a representantes de distintas organismos estatales, buscando optimizar la seguridad social de los trabajadores.



“Fue una reunión muy importante, profunda y exhaustiva”, señaló Capitanich en conferencia de prensa, acompañado del titular de la jefatura regional de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Rufo Walter Benítez; el encargado de la Administración Tributaria Provincia (ATP), Ricardo Pereyra; y el subsecretario de Empleo, Sebastián Agostini.



“El objetivo es seguir trabajando para mejorar los históricos índices positivos que en materia de trabajo se registraron en el Chaco en los últimos tres años y medio”, dijo el primer mandatario provincial.



Hubo una evolución significativa en materia de empleo privado formal en el periodo 2008-2011, “contabilizando industrias, comercio, servicios y construcción estamos superando los 80.000 empleos, registrados en la AFIP”, apuntó el jefe del Ejecutivo



Capitanich agregó que “si se suman otros registros, como por ejemplo el de efectores social, a través del tema del monotributo social, o el empleo doméstico, se está superando los 100.000 en los próximos meses”.



Del mismo modo, el gobernador recordó que en el último trimestre de 2007 la provincia registraba una tasa de desocupación de 11,1 por ciento pero que en el mismo periodo de 2010, esa cifra descendió al 3,6 por ciento.



“Además, según la evolución, se espera una proyección de sólo 2,2 para 2011”, comentó Capitanich.



Más allá de quedarse con las cifras positivas, señaló que si bien la disminución del desempleo fue “abrupta”, todavía se debe trabajar en varios puntos como ser la baja tasa de actividad relativa y la alta informalidad laboral”.



EL PRÓXIMO GRAN DESAFÍO: MAYOR REGULARIZACIÓN DE EMPLEOS



Capitanich reiteró que durante su gestión se implementaron varios incentivos para la regularización del empleo informal. “Con la ley 26.476, promovida por el Estado nacional, y junto con el acuerdo que hemos suscripto con la AFIP, logramos 3.336 trabajadores regularizados en este último tiempo, y es porque subsidiamos las contribuciones patronales”, señaló.



El mandatario recordó la puesta en marcha el decreto 1.379 -del 8 de julio de 2011-, que establece la plena vigencia de controladores laborales, con el objeto de establecer mecanismos de fiscalización en distintos comercios y empresas, a través de la participación de las entidades sindicales y representativas de los trabajadores.



“Se da un mecanismo claro, por ejemplo: un obrero de la construcción no registrado, hace pasible al Estado de la suspensión del pago de los certificados de obras, hasta tanto se regularice la situación del trabajador. En otro caso, un proveedor del Estado no puede participar en una licitación ante una detección de informalidad. Es decir, que se promueven y

aplican medidas con el objeto de estimular la regularización laboral”, manifestó.



“En estimaciones que hemos realizado, comprobamos que podríamos regularizar unos 30.000 empleos que son informales”, agregó.



LA LEY DE CORRESPONSABILIDAD GREMIAL



Uno de los instrumentos para lograr una mejor regularización de los empleos es la ley 26.331, de corresponsabilidad gremial.



“La corresponsabilidad gremial significa la estructuración de un fondo de seguridad social, sobre la base de una parte del producido de la venta del producto. Por ejemplo, cuando se vende tabaco, una cuota parte de esos recursos va al fondo de seguridad social para que el trabajador tenga obra social y jubilación cuando corresponda, así como la cobertura de riesgo de trabajo, más el salario familiar”, graficó.



En el Chaco, justamente el sector tabacalero se sumó a dicho convenio permitiendo que cientos de trabajadores tengan acceso a todas las previsiones de las leyes laborales.



Sin embargo, uno de los problemas que se da con el sector es que muchos trabajadores esgrimen su situación de beneficiarios de distintos programas sociales, ya sea una pensión contributiva o la Asignación Universal por Hijo. “Ellos no pretenden renunciar a ningún tipo de beneficios, aún cuando el Estado nacional ha estipulado mecanismos para sostener los mismos. Es justamente en ese punto donde debemos trabajar para mejorar y lograr que se

incorporen al régimen de corresponsabilidad gremial”, comentó.



En otro punto, dijo que se hará un fuerte hincapié en mejorar la situación de los trabajadores forestales. “En forma recurrente observamos operativos vinculados al trabajo esclavo que forman parte de las portadas de los medios. Sin embargo después se da una situación en la que el empleador paga la multa, y el empleado queda sin trabajo. Es, sin dudas, una situación

altamente detestable, de extrema precariedad laboral que requiere un trabajo articulado en los distintos organismos del Estado para resolver la situación del trabajador”, señaló.



En ese marco, informó que en las próximas horas “se estará emitiendo un decreto para establecer algunos requisitos esenciales, como por ejemplo: establecer pautas para la emisión de las guías de traslado forestal, de productos como rollizos, leñas, y otros”.



La idea es que el productor esté vinculado a la identificación de una Clave Única de Identificación Tributaria (CUIT) “porque hay muchos productores forestales que no están identificados con una clave”, señaló el gobernador.



“La otra cuestión que nos parece importante, es que superado un plazo determinado, exista la declaración jurada con respecto a la disponibilidad de la emisión de guías. A su vez, se va a estipular la idea de que, cuando el productor forestal busque acceder al trámite formal del otorgamiento de la guía, tenga el registro de los trabajadores en el régimen de corresponsabilidad gremial”, agregó.



El objeto de la acción está fuertemente vinculado al Estado, ya que es quien regula la guía forestal; los permisos de ocupación y la autorización para la explotación forestal. Así, se logrará que automáticamente se vincule al productor con un trabajador, y a su vez a ese trabajador con la corresponsabilidad gremial.



De esa manera, Capitanich señaló que “se podrá cumplir con los requisitos de tener no menos de 9.000 trabajadores forestales debidamente regularizados, y se resolvería un problema de gran demanda social, de una precariedad laboral extraordinaria”.



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“Necesitamos tener un equilibrio entre el capital y el trabajo; entre empresarios y trabajadores. Necesitamos empresas rentables pero trabajadores dignos, para lo cual se tiene que cumplir adecuadamente las leyes sociales y laborales”, manifestó el gobernador.



Para mejorar dicha situación se avanza en trabajos coordinados. “Vamos cumpliendo las metas. Para avanzar, vamos a utilizar todos los resortes del Estado con el objetivo de tender a generar los incentivos para que los trabajadores puedan tener una mayor regularización”, añadió.



“Si se logra reducir la informalidad laboral, vamos a generar más aportes y contribuciones, situación que fortalece el sistema de seguridad social, lo cual lleva a un montón de beneficios para todos los habitantes del Chaco y de nuestro país”, finalizó el gobernador.

domingo, 24 de julio de 2011

El empleo, en zona incierta

Paritarias que cierran con aumentos que promedian casi el 30%. Conflictividad gremial. Inflación. Costos laborales que crecen. Casas matrices que, a tono con un contexto internacional más inestable, prefieren la cautela. Y, para completar, elecciones presidenciales en octubre. Una serie de factores se conjugan en la realidad argentina para empujar al empleo, poco a poco, a un terreno incierto.




"Las empresas están siendo más conservadoras en sus proyectos de inversión, y esto incluye contratar gente", confirma Daniel Nadborny, director general de Mercer, una consultora de recursos humanos. "Sabemos de empresas que están postergando sus proyectos a la espera de mayor certidumbre", confía.



Santander Río fue una de las compañías que recientemente reconoció que contrataría 200 personas menos de las 500 que originalmente había previsto tomar este año, después de haber cerrado un acuerdo salarial con la gremial bancaria del 29 por ciento. Pero no es la única. Lo mismo hizo una empresa de consumo masivo, mientras que otra multinacional de alimentos envió un correo electrónico a su personal jerárquico y le advirtió que no estaba contemplado para este año incrementar la plantilla de personal. También en los medios del interior fue noticia en estos días que la textil TN Platex suspendió a más de 300 operarios de su fábrica de La Rioja porque se redujo la demanda de algodón luego de que la caída del precio internacional de esta materia prima le restara competitividad a la producción local. Y constantemente se conocen casos de frigoríficos que recortan empleos, ante la crítica situación que vive el negocio de la carne.



Los números macroeconómicos dan cuenta de un mercado laboral amodorrado. Después de la crisis internacional de 2009, de hecho, el empleo no se recuperó con el mismo dinamismo con el que repuntó la economía. De acuerdo con datos de SEL Consultores, la consultora que dirige el economista Ernesto Kritz, mientras que en 2008, antes de la debacle financiera, el producto bruto interno (PBI) creció al 6,8% y el empleo lo acompañó con el 6,4%, en 2010, pese a que la economía avanzó 9,1%, el número de asalariados privados registrados apenas creció 2,6 por ciento.



"Lo que se observa es que el nivel de actividad económica crece a tasas muy altas y empleo total prácticamente está estancado", advierte Jorge Colina, economista del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa). Y esto ocurre, dice Juan Luis Bour, economista jefe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), porque la contratación de nuevos trabajadores es una decisión de inversión, para la cual son relevantes tanto cuestiones de precios relativos de corto y largo plazo, clima de negocios y la disponibilidad de oferta y demanda de personal.



Y los precios no son precisamente favorables a la generación de nuevos puestos de trabajo. "Los costos laborales crecen a una tasa anual del 30% y, en general, los precios finales crecen mucho menos", explica Bour. "Si utilizamos como indicador de precios que perciben las empresas los datos de Indec de precios mayoristas (13%), la diferencia es muy amplia y, en algún momento, implica que las empresas deben usar recursos más baratos, esto es, reemplazar mano de obra por otros recursos menos costoso, o dejar de crecer."



Según un estudio de Mercer, por efecto de la inflación -que se traduce en fuertes subas salariales- y el tipo de cambio casi fijo, el costo laboral argentino está perdiendo competitividad frente a la mayoría de los países de la región, con excepción de Brasil. En el segmento de técnicos, la Argentina ya es más cara que México y, si se contempla el costo laboral completo -considerando el salario bruto más las cargas sociales-, contratar un trabajador localmente es más caro que hacerlo en México, Venezuela, Panamá, y prácticamente sale lo mismo que en Estados Unidos y Canadá.



"Luego -apunta Nadborny-, cuando una multinacional tiene que tomar una decisión sobre a qué país aportarle o invertir, hay otros países que son más atractivos.



La máquina gana terreno

Con salarios cada vez más caros medidos en dólares, el reemplazo de mano de obra por maquinaria también empieza a ser más conveniente en la ecuación económica de las empresas. Aunque, en teoría, la mejora en el salario es deseada y el aporte tecnológico es positivo en cuanto a que suma productividad a los empleados, Fausto Spotorno, jefe de Research del Estudio Orlando Ferreres & Asociados, advierte que cuando la relación entre equipos y mano de obra se modifica abruptamente, puede generar cimbronazos en la tasa de empleo.



Desde la devaluación hasta 2007, los salarios registrados crecieron a un ritmo inferior a los precios de los equipos durables, pero en el segundo semestre de ese año, la ecuación se revirtió y hoy ya los salarios están un 43% por encima de los precios implícitos de la inversión en maquinaria, según datos de SEL Consultores.



"Sea por razones tecnológicas o por incrementos salariales que impulsaron una mayor tecnificación de actividades con alta participación de mano de obra para moderar la suba de costos, cosa que también está sucediendo internacionalmente, lo cierto es que la elasticidad empleo



PBI ha tomado en la economía formal un giro de menor dinámica", coincide Daniel Funes de Rioja, abogado laboralista y presidente de la Copal, cámara que agrupa a las empresas de alimentos y bebidas.



Funes de Rioja, que además es vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), considera que hay varios factores que hoy crean cierta expectativa entre los empleadores. Por ejemplo, algunos proyectos en el Congreso, por el fuerte impacto que tienen, sea en costos o en confianza; la litigiosidad en materia de riesgo de trabajo, que ha sobrepasado toda expectativa en cantidad e impacto económico, especialmente en la pequeña empresa, y el nivel que tendrá el salario mínimo vital y móvil, dado que los incrementos de años anteriores han puesto en niveles muy difíciles de abordar para la pequeña empresa del interior.



No por nada, de acuerdo con las estimaciones del Estudio Ferreres, sobre la base de datos del Indec y del Ministerio de Economía, desde 2008 es más el sector público y no el privado el responsable de la generación de nuevos empleos. En el sector privado formal e informal, ilustra Spotorno, se crearon apenas 60.000 nuevos puestos de trabajo entre 2008 y 2010 (de 11,913 millones a 11,973 millones). En el sector público, el número de ocupados trepó en 300.000, de 2,4 a 2,7 millones.



La calificación paga

En el mercado laboral argentino, no obstante, conviven dos realidades. Y mientras los cazadores de talentos (headhunters), que suelen apuntar a cubrir puestos gerenciales y directivos, afirman que no dan abasto para satisfacer la demanda de empresas que buscan contratar nuevo personal, algunas consultoras más dedicadas a la búsqueda de mandos medios y bajos reconocen que no todos los sectores de la economía marchan al mismo ritmo. En general, son los segmentos medios y bajos y aquellos que se encuentran dentro de un convenio colectivo de trabajo los que están comenzando a sufrir el repliegue de compañías privadas.



"Hay un freno en las contrataciones de los niveles medios para abajo, más que nada porque hay un aumento de la conflictividad, no sólo gremial, sino también por juicios laborales y pedidos de resindicalización. Esto es cuando un trabajador está encuadrado en un gremio y quiere pasar a otro", dice Agustina Paz, directora de la consultora Agustina Paz & Asociados. "En el segmento de puestos medios y altos, de gerencias y direcciones, el mercado no se frena; por ahí, lo que paran son las contrataciones masivas de operarios", coincide Gonzalo Mata, de la consultora Wall Chase Partners.



Tal como está sucediendo en los Estados Unidos, en la Argentina por estos días hay demanda insatisfecha de personal altamente calificado y una oferta no cubierta de mano de obra de baja calificación. Nadborny, de Mercer, arriesga incluso que la tasa de desocupación entre el personal fuera de convenio profesional es hoy más baja que la que informa el Indec (de 7,4%): "Porque cuando se busca gente calificada no está y hay que capturarla de otra empresa".



"Todos los meses pensamos que quizá sea el último, pero la demanda de empleo sigue sostenida", dice Germán Vidal, presidente de Korn Ferry Argentina, consultora especializada en la selección de personal para mandos altos. El ejecutivo, aclara que existe una diferencia importante respecto al período de 2006 o 2007, y es que entonces la demanda era masiva, mientras que ahora la actividad está más segmentada.



No todos son iguales

Por un lado, coinciden los economistas consultados, el crecimiento del empleo después de la crisis de 2008 se concentra en sectores que tienden a ser más intensivos en el uso de capital que de mano de obra, como, por ejemplo, el sector automotor -que genera menos puestos de trabajo, comparativamente, que otros sectores-, la siderúrgica, minerales no metálicos (asociados a la construcción) y metalmecánica (en términos relativos, el que genera más empleo).



Por el otro, según Vidal, la segmentación se da entre aquellos sectores de la economía que están creciendo gracias a nuevas inversiones en infraestructura y aquellos que están creciendo porque todavía tienen vacante algo de capacidad instalada. "Se ven sólo puestos genuinos, que no tienen que ver con reemplazo o rotación, en aquellos subsegmentos en los cuales hay ampliación por inversión, como minería o el sector autopartista", aclara Vidal.



También hay diferencias entre las compañías. Son hoy las multilatinas -las empresas con presencia regional- y las compañías nacionales las más activas. Las multinacionales están quedando, por lo general, un paso atrás, dice Vidal, no sólo por la situación que pueden estar viviendo en el exterior sus casas matrices, que las obliga a una mayor cautela, sino también porque la Argentina ha ido perdiendo peso específico en la competencia con otros mercados emergentes, por la "imprevisibilidad o el no entendimiento de los headquarters extranjeros de las reglas de juego locales". "Es difícil de explicar en una casa matriz un ajuste salarial del 25% para un ejecutivo, porque internacionalmente un aumento del 20% es considerado una superpromoción", ilustra Vidal.



Para Bour, paulatinamente se está observando una menor inversión, tanto de capital como de empleo. "Lo que ajusta más rápido es el empleo; se deja de contratar. Y eso lo estamos viendo desde la segunda mitad del año pasado", dice Bour, que por ello alerta: "Si el modelo no cambia, es probable que pasemos de una economía que crea poco empleo, como en el período 2010-2011, a una que no crea empleo, salvo en el sector público".



No hay duda: sea por factores propios o ajenos, como podría ser la mayor incertidumbre internacional, el mercado laboral poco a poco está entrando en una zona incierta o, más bien, en una zona que en el paso transitó y no desea volver.

Se puso en marcha la Ley de Controladores Laborales

Se trata de la legislación que impulsa el Gobierno provincial con respaldo de los gremios, para profundizar la lucha contra el trabajo no registrado. Cada sindicato que firme el convenio con la Dirección Provincial de Trabajo podrá contar con hasta cinco auxiliares colaboradores, que se sumarán a inspecciones a las empresas.


El gobierno provincial anunció este martes la puesta en marcha de la Ley de Controladores Laborales, una herramienta que se suma a la profundización de la lucha contra el empleo informal en la provincia y que tendrá como objetivo central la inclusión laboral de miles de chaqueños.

El ministro de Economía, Industria y Empleo, Eduardo Aguilar, dio detalles acerca de la flamante legislación y aseguró que “este es un paso muy importante que da la gestión Capitanich, que se traduce en inclusión social”.

Mediante el decreto 1311/11, el Ejecutivo promulgó y reglamentó la Ley 6739 (de controladores laborales) apuntando, con el respaldo de gremios y sindicatos, a fortalecer la lucha contra el empleo informal en toda la provincia.

“Esta Ley es un complemento necesario a nuestras políticas de incentivos a la creación de empleo; es muy bueno que el empleo sea en regla porque dignifica al ser humano”, afirmó Aguilar en conferencia de prensa.

Esta legislación establece que cada gremio que firme el convenio con la Dirección Provincial de Trabajo podrá contar con hasta cinco auxiliares colaboradores, que se sumarán a inspecciones a las empresas.

“También hay que dejar en claro que esta ley no significa que se invaden espacios ni que se sobrepongan tareas ni autoridades en ningún organismo; simplemente se busca optimizar las acciones de control del empleo informal”, explicó el jefe de la cartera económica.

El excluido de siempre, el trabajador informal

No sólo los empleados dentro de convenio o de baja calificación corren con desventaja en un mercado laboral que se adormece. Sino que quienes están en negro (que, por lo general, tienen menor calificación) también están quedando excluidos de la posibilidad de salir de la informalidad. Pese al fuerte crecimiento de la economía, la masa de trabajadores informales se mantiene constante.




Jorge Colina, economista de Idesa, asegura que mientras que la demanda de nuevos asalariados está avanzando en forma modesta, en el sector informal, donde se incluye a los no registrados y cuentapropistas, casi no hay movimiento. Así, según sus estimaciones sobre la base de los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec, mientras que en el primer trimestre del año el empleo total creció apenas 1,3%, el empleo registrado, que representa 50% del total, avanzó 3,2%; el informal, que suma el otro 50%, apenas tuvo una variación negativa de 0,5 por ciento.



"La bonanza económica tiene impacto positivo sobre el empleo registrado, pero no alcanza para revertir la masiva presencia de la informalidad", subraya Colina, para quien esto se debe a que las regulaciones laborales hacen que los costos laborales de contratar a un trabajador sean muy elevados.



Por cada $ 100 que se lleva un empleado a su casa en el bolsillo, la empresa debe desembolsar $ 160, ilustra. "Solamente las empresas grandes contratan personal altamente calificado, pero las chicas, de menos de 20 trabajadores, contratan a gente de bajo nivel de educación", dice el economista. "El 87% del empleo informal está en empresas de menos de 20 trabajadores", aclara.



Quien trabaja en negro no sólo no recibe aportes patronales, sino que además suele quedar excluido de todos los aumentos salariales que hoy gozan quienes están dentro de convenio o dentro de una estructura formal.



Pocas perspectivas

Pero la incertidumbre que domina a la economía internacional -con Italia, Grecia, Portugal y España en la cornisa- también plantea una sombra de duda para el mercado laboral argentino en el segundo semestre y, por ende, muestra pocas posibilidades para quienes están en la informalidad.



Muchos economistas, de hecho, ya están previendo que el PBI no crecerá en la segunda mitad del año tanto como originalmente preveían. "Ya hay es una salida de capitales que es más alta de lo que uno podría esperar a principios de año, y en un contexto que está mostrando turbulencias más fuertes, todo indica que el segundo semestre no será tan bueno como el primero", desliza Maximiliano Castillo Carrillo, director de ACM Consultores.

martes, 5 de julio de 2011

No Registrado

Por Alfredo Zaiat


En los procesos sociales que la literatura convencional define como económicos, el análisis estático constituye la principal falencia para su evaluación. Es usual en economistas con visibilidad mediática que la presentación de cifras oficiales relacionadas al universo laboral, la producción o el mercado de cambio los precipite a brindar sentencias categóricas. Luego, inmediatamente gatillan sus predicciones, arte que se ha probado que no dominan. En esas afirmaciones tajantes sobre el dato coyuntural y en esos pronósticos de pitonisa no consideran el recorrido pasado, para tener perspectiva histórica, ni las condiciones estructurales, para contextualizar, que permitirían una mejor comprensión de determinado fenómeno socio-económico. Esto resulta clave para elaborar un mejor diagnóstico y, para los hacedores de política, para permitir una intervención más eficaz. La situación del empleo no registrado, que popularmente se denomina “en negro”, brinda la posibilidad de realizar ese ejercicio más complejo que los rústicos análisis que dominan el espacio público.

El empleo no registrado constituye una de las principales expresiones de la precariedad laboral. A ese trabajador no le hacen los descuentos jubilatorios sobre la remuneración que percibe, lo que implica que no se encuentra declarado y, por lo tanto, en su vida laboral no cuenta con el beneficio de una obra social, asignaciones familiares, seguro por desempleo, cobertura por invalidez y muerte. Esta práctica fuera de las normas realizada por empresas se desarrolla ante las limitaciones de los controles estatales, que aumentaron en los últimos años pero resultan insuficientes por la heterogeneidad y variedad del trabajo no registrado. El sector informal en la economía está integrado por unidades de baja productividad relativa y precaria inserción económica, además de actividades ilícitas que por su naturaleza no pueden ser regularizadas. También tiene mucha relevancia el particular tipo de contratación que presenta la actividad de las trabajadoras del servicio doméstico.

Las principales características del empleo informal son las siguientes:

- Más mujeres que varones por el peso del sector servicio doméstico.

- Jóvenes hasta 24 años y mayores de 59 años. Entre estos últimos la mayoría cobra jubilación, o sea ese trabajo es un ingreso complementario.

- Afecta a los sectores con menor nivel educativo.

- La rotación es más elevada, o sea la permanencia en el mismo lugar de trabajo es menor.

- Tienen una jornada laboral más reducida.

- Remuneraciones más bajas.

- Habitan en hogares pobres.

Respecto de este último punto, es motivo de controversia entre especialistas determinar si el hecho de tener un empleo no registrado provoca la caída de los trabajadores bajo la línea de pobreza; o si determinadas condiciones estructurales por provenir de un hogar pobre provocan que se inserten en sectores productivos que en general cuentan con puestos de trabajo no registrados.

La población económicamente activa se estima en alrededor de 17 millones de personas y con una tasa de desempleo del 7,4 por ciento, existen cerca de 15.670.000 ocupados, de los cuales 12 millones son asalariados. Según el último dato oficial, el empleo irregular se ubica en el 34,1 por ciento en el primer trimestre de este año. Esa cifra porcentual equivale a unos 4,0 millones de trabajadores. Esa tasa continuó mostrando una tendencia descendente, sin embargo en valores absolutos la cantidad se mantiene constante. Esto sugiere que gran parte de los nuevos empleos que se crean son “en blanco”, sin un proceso de conversión de los actuales empleos “en negro” hacia la registración, lo que define entonces como un núcleo duro de informalidad de difícil perforación. Esos trabajadores están distribuidos de la siguiente manera:

- 900 mil empleadas domésticas.

- 1,9 millón en unidades económicas hasta cinco ocupados.

- 1,2 millón en establecimientos desde seis operarios.

El servicio doméstico es la actividad productiva que concentra a la mayor cantidad de asalariados no registrados, seguido por comercio, industria manufacturera y construcción. En conjunto, estas ramas de actividad agrupan algo más de las dos terceras partes del empleo no registrado localizado en las áreas urbanas, que a nivel nacional equivale a 2,7 millones de personas. Un elevado porcentaje de estas unidades productivas desarrollan actividades precarias de bajo rendimiento que, en general, se encuentran al margen de la economía declarada. En ese grupo, el empleo no registrado suele ser interpretado por especialistas en temas laborales como una problemática específica de la economía marginal, en la cual las políticas de inspección suelen tener una eficacia limitada o directamente no son factibles de realizar. En cambio, los 1,2 millón de asalariados no registrados en establecimientos de más de cinco ocupados componen el grupo donde esa situación estaría vinculada con la decisión de los empleadores de no declarar a sus trabajadores para no afrontar el pago de contribuciones patronales y previsionales del empleado. En estos casos, ese comportamiento está asociado a la evasión tributaria: la empresa produce o vende por un monto que sólo puede justificar con una determinada plantilla, pero como desembolsan impuestos por una suma menor al giro de la actividad, conforma un plantel de personal en condiciones legales acorde a esa magnitud de producción, manteniendo en la irregularidad el resto. Por la visibilidad que presentan los establecimientos de más de cinco trabajadores, las inspecciones pueden rendir frutos concentrándose en ese objetivo.

Esta descripción permite plantear a cuánto puede disminuir ese tipo de modalidad laboral del actual 34,1 por ciento. En un contexto de continuidad del crecimiento económico, el mejor horizonte se encuentra en un rango del 22 al 26 por ciento, en un escenario donde se reduce hasta casi la eliminación de contratos irregulares en unidades productivas de más de seis empleados y disminuyendo el porcentaje de precariedad en el servicio doméstico. Una investigación de Diego Schleser de la Dirección General de Estudios y Estadísticas Laborales, del Ministerio de Trabajo, reconstruyó la serie de la tasa de empleo no registrado armonizada excluyendo a los beneficiarios de planes de empleo, durante el período comprendido entre 1980 y 2007, para el área metropolitana del Gran Buenos Aires. Una de las evidencias que refleja ese ciclo es que la tendencia creciente del empleo irregular se mantuvo tanto en fases expansivas como recesivas, y bajo regímenes económicos diversos de carácter desregulador y aperturista, así como en modelos más proteccionistas y con mayor intervención estatal. Se observa que el índice se incrementa prácticamente en todos los años desde 1980 hasta 2004. Desde ese año ha empezado a reducirse lentamente, hasta alcanzar el mencionado 34,1 por ciento. Dicha reducción de la tasa, a pesar de sus limitaciones, constituye el proceso más relevante de mejora operada sobre ese problema del mercado laboral desde 1980, cuando la informalidad era del 22 por ciento.

Esa tendencia positiva, a un ritmo mucho más suave que el crecimiento global de la economía, plantea el desafío de instrumentar políticas específicas conociendo las particularidades de ese mercado, además de saber que existe suficiente evidencia empírica que coloca el empleo informal estructural en un porcentaje elevado de la población ocupada.


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